A largo plazo
Leasing financiero
El leasing o arrendamiento financiero es un contrato en el que el arrendador cede el uso y disfrute del bien arrendado a una persona física o jurídica por el tiempo que dura el contrato, pagando éste una renta mensual por el valor del bien, intereses, seguros y gastos que figuran en el contrato de leasing.
Cuando finaliza el leasing, el arrendatario tiene la opción de:
- Comprar el bien por el valor residual, que acostumbra a ser la última cuota.
- Dejar de disfrutar el bien y por tanto, devolverlo al arrendador.
- Renegociar el contrato a un nuevo plazo y condiciones.
De hecho, es una forma de financiación incluso del 100% del valor del bien, con ventajas fiscales importantes para Pymes y una renovación tecnológica constante.
Podemos señalar las siguientes ventajas del leasing:
- Financiación del 100% de la inversión.
- Opción de compra por el valor residual, por tanto nos ofrece un buen precio si está en buen estado y nos sigue interesando, habiendo disfrutado ya se las ventajas fiscales, o devolverlo.
- Sabemos el coste del arrendamiento, pues incluye el mantenimiento y los seguros correspondientes.
- Incluye el seguro.
- Figura como mayor valor del inmovilizado en el balance de la empresa.
- Es un sistema de financiación a largo plazo y como tal, evita descapitalizarnos de recursos y quedarnos sin liquidez.
- En las Pymes permite un sistema de amortización acelerada, interesante fiscalmente.
- Los intereses y gastos son fiscalmente deducibles.
- Evita la obsolescencia técnica y la renovación constante de los bienes.
Inconvenientes del leasing:
- Coste financiero importante.
- Si no se va a ejercer la opción de compra, quizá puede ser más interesante el renting, dependiendo de nuestra cuenta de resultados y nuestra fiscalidad.
- Elevado coste de la cancelación anticipada, entre otras cosas porque la compañía de leasing ha comprado ese bien “ad hoc” para nosotros.
- El leasing es para bienes de la actividad de la empresa y afectos a ella.
- Al figurar en el balance, la rentabilidad del negocio empeora los ratios sobre los activos (cosa quizá importante para los gestores de la empresa e intrascendente para sus propietarios).
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